viernes, junio 30, 2017

Columna San Cadilla Reforma - 30 Junio 2017



Tiro al blanco

El momento anhelado por los "anti Osorio" llegó nuevamente y el técnico del Tri poco puede hacer para defenderse.

Aunque su balance en números sigue siendo muy positivo, el sistema de rotaciones del técnico de la Selección Nacional ahora sí es la piñata en la que todos están formados para pegarle y pueden romper sin problemas.

Y es que por mucha lógica que se encuentre en las justificaciones de Juan Carlos Osorio para parar el equipo que puso ayer ante Alemania, a nadie se le hace lógico que varios de los mejores hombres que tiene el Tri se hayan quedado en la banca por razonamientos derivados del rival.

Tundirle gacho al asunto de Alanís podría ser rudeza innecesaria considerando el hospital en que se convirtió la defensa del Tri, y aún así desde el más sabiondo hasta a mí se nos antojaba que atrás se pudo parar al equipo de manera distinta, pensando que Rafael Márquez y hasta Luis Reyes estaban disponibles.

Pero donde la banda montó en cólera fue lo que hizo Osorio de la cintura para arriba, donde so pretexto de competirle físicamente a los germanos, no solo prescindió de uno de los mejores hombres que habían visto acción, Carlos Vela, sino que además puso en el campo a uno de los peores y quien casi no había participado, Giovani dos Santos.

Se podría decir que con las rotaciones, el Tri ya iba perdiendo 1-0 antes de que el juego iniciara y bueeeno, a eso le sumamos que los muchachos alemanes luego luego le encontraron las debilidades al equipo, y a los siete minutos la losa ya era muuuy pesada.

Como si no fueran ya suficientes desgracias en tan poco tiempo, a las lesiones, a las rotaciones y a Giovani habría que sumar que sobre la marcha hubo episodios oscuros de quienes deberían brillar en este tipo de partidos, como Javier Hernández y Raúl Jiménez, la confirmación de los malos momentos individuales de tipos como Miguel Layún, quien hoy es más el de Veracruz que el del Watford, o Héctor Herrera, que "nos desapareció" al crack que antes nos regaló.

Y para piooor, el lado izquierdo del ataque, que era el que mejor pintaba con Javier Aquino, fue precisamente a quien cambió Osorio en el segundo tiempo para ponerle en la torre, dejando casi todo el accionar ofensivo para los horrendos centros de Layún por la derecha.

Aunque Hugo Sánchez no tiene mucha autoridad moral en cuestiones de Selección, mencionó la palabra "terco", la cual parece caer como anillo al dedo para describir a Osorio en la desgracia.

Especular qué calificativo se usaría en lugar de éste si México hubiera llegado a la Final es ocioso, porque, además, eso de que el 7-0 fue un "accidente" ya no nos lo pueden vender con tanta facilidad, porque si a esas vamos, lo de ayer fue otro "accidente" y díganme ¿quién tiene 2 "accidentes" así de aparatosos en tan poco tiempo? Pues alguien que "no sabe manejar"... ¿o cómo la ven?

Mail: san.cadilla@reforma.com
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