domingo, julio 16, 2017

Columna San Cadilla Norte - 16 Julio 2017



LA VIDA SIN BARRAS

Haciendo Panchos

Allá por los "dosmiles", en el inicio del siglo, mi compa Pancho Serrano era el encargado de la puerta del Antrópolis, legendario antro del Barrio Antiguo, donde comprabas cheves con boletitos de cine.

"¡Si van a entrar para pelearse, mejor lléguenle a la chi...!", les advertía Pancho a los clientes con finta de pandilleros que llegaban al lugar vociferando: "Aguaaante La Pandiiiilla, a la mer... la U" o "Aguaaante la U, a la mer... La Pandilla", ambos con tono sudamericano de la Colonia Buenos Aires.

Con otras palabras, pero hagan de cuenta que eso les están diciendo las directivas de Rayados y Tigres a sus barras, La Adicción y Libres y Lokos.

El viernes que publiqué en la columna de cómo poco a poco al reducir el espacio o subir el precio de los abonos, la cantidad de barristas ha ido bajando en el Estadio BBVA Bancomer y en el Estadio Universitario, más de un aficionado se lamentó.

Muchos creen que sin las barras no hay ambiente en los estadios, como el tuitero Gerardo Cantú que me escribió: "¿Cómo puedes estar en contra de las barras?... si no existieran estuviera como los partidos del Cruz Azul, pin... prensa mente cerrada".

Obviamente este aficionado, "influenciado" por las barras, si no es que es barrista, sólo ha vivido la época de las barras, como reveló luego de que @Bosconemi55 le dijo: "Es obvio que eres fan de moda... tanto el Tec en su momento como el Uni, desbordaban pasión por sus equipos antes de las barras".

"Creo que eso es lógico puñ..., tengo 17 años de vida no sabría decirte si vivo del 2000 para acá...", respondió @GerardoCantu19.

Esa charla tuitera me dio la idea del tema de este Dominguero: LA VIDA SIN BARRAS.

Espontáneos

Es cierto que los cánticos de las barras generan una atmósfera especial tanto en el Uni como en el BBVA. El "¡Daaale Rayadooos!" de la barra seguido del "fi fi fi fi" de todo el estadio. O el clap clap clap clap (aplausos) "¡Hincha de Tigres, ¿cuál es tu profesión?", y la respuesta de todo el Uni: "¡La U, la U, la U, la U!" para seguir con el clásico "¡Tigueeeres, Tigueeeres!".

Digamos que Adictos y Lokos marcan la pauta de lo que grita todo el estadio en momentos específicos de los partidos, pero antes ese momento surgía espontáneo.

Cualquier aficionado, sin ser líder de una barra, podía generar que el resto de la afición lo siguiera.

Bastaban unos aplausos y que los que estaban cerca de ti te siguieran la corriente para que todo el Uni alentara con el "¡Tigres, ti, ti, Tigres!". Ése era uno de los gritos de guerra allá por los 80 y 90.

Y en el Tec, pues estaba la guerra de porras, de Preferente contra Butaca, La Raza contra Los Fresas, con el "¡Terrey, Terrey, rra rra rra!".

Esas muestras de apoyo eran un filtro verdadero de cómo estaba el partido, no como ahora que pareciera que en todos los juegos hay un gran ambiente, aunque sea un 0-0 contra el Necaxa, porque las barras no dejan de cantar en todo el partido.

Eso, que siempre haya cánticos, ha generado que el aficionado común sea comodino y no eche ninguna porra en todo el partido.

Líderes de antaño

En la vida sin barras había porras, con líderes de arraigo. Ángel Soriano en el Uni, que allá por los 70 lo acompañaba "El Pollito", un niño que iba con su playerita de Tigres y pantalón amarillo, que ni 10 años había cumplido cuando se escapaba de su casa para irse en autobús con La Porra Rítimica a un partido en Veracruz.

¿Se imaginan eso ahora? Imposible ver que un chavillo se vaya en autobús con los Libres y Lokos y La Adicción robando Oxxos en las carreteras, tomando Caguamas toda la noche o fumando mota.

Tan imposible como ver que convivan los fundadores Samuel Reyes y Alberto Ríos, con todo y que son los pensantes de sus barras. En cambio, Soriano no tenía problema en toparse en la calle o en un Clásico a Don Mele y Gallinazo, de La Pandilla.

Son dos letras las que hacen diferencia entre las palabras porrista y barrista, pero cuánta distancia hay entre uno y otro en la manera de comportarse.

Banderas de ilusión

El otro día pasé por lo que queda del Tec y al ver que ya no está La Herradura recordé el espectáculo inigualable que se veía en esa tribuna de General, la popular del Monterrey.

Antes de que estuviera copada por La Adicción, la raza llevaba sus banderas, porque no estaban prohibidas como ahora, ante el temor de que se usen las astas para agredir. Culpa de las barras.

Para los que no se acuerdan o tienen 20 años o menos, ahí la gente levantaba su bandera azul y blanco (es mi bandera de ilusión) y el viento hacía el resto. Era un espectáculo único ver miles de banderas alineadas ondear al mismo tiempo.

Otro espectáculo que se perdió fue el de la entrada de los equipos a la cancha. Muchas veces era lo más emocionante cuando el partido estaba malo y hasta eso hacía que valiera el boleto.

Era sensacional ver al Tec o al Uni tapizados de banderas ondeando mientras los equipos entraban corriendo a la cancha al tiempo que tronaban cohetes.

Ese gran aliento se perdió con lo frío del protocolo de la Liga MX y su rolita.

Como leen, hay vida sin las barras y mejor. Así que yo no tengo problema en que las barras pasen a mejor vida.

En las redes de Sanca

Lo mejor deTwitter

@elemendoza7
"No le hace que vaya hasta mañana, es más, que se lleve hasta la pañalera nada más que no falte al juego".

@Lushingtonzr
"Bien lo dijo Nahuel. Que ni nos esforzáramos en votar. Ya se sabía que ganaría Cota. Cuestión populacha".

@Carlos_HNP
"Así estuviera el Pikolín o Melitón en Chivas, seguro ellos ganaban".

@Alberto97032412
"¿Es Balón de Oro o programa de Chivas TV?".

@Phyxius10
"Ojalá si desaparezcan, las barras creen que la gente va al fut a verlos a ellos, nunca respetan minutos de silencio ni el himno".

@Robert_Av
"Sustituyeron a Lozano con tres extranjeros. ¿Y la cantera, Tuzos?".

@GeraManzo
"Si Cardona no se quería ir, ¿entonces por qué su representante lo estaba ofreciendo a Europa?".

@rodrigogza
"Llevo esperando esa revancha de Cardona desde el 2015".

Mail: sancadilla@elnorte.com
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